Los encontronazos durante un partido de fútbol son comunes aunque, en algunos casos, provocan temor por las características del impacto.
Algo de eso ocurrió en el partido Racing-Vélez cuando, a los 31 minutos del primer tiempo, Gabriel Arias y Jonathan Ramis fueron a disputaron una pelota al borde del área y chocaron muy feo.
Ramis corrió por la derecha del ataque con mucho espacio y Gabriel Arias, rápido fue a disputar la pelota. El encontronazo fue inevitable. El resultado: el atacante de Vélez quedó tendido por los efectos del golpe
Seguidamente el árbitro del partido llamó rápidamente a la intervención médica. El jugador del equipo visitante debió salir de la cancha, mareado, y entró Guido Mainero en su lugar.
No hubo que lamentar una lesión grave pero se vivió un momento muy tenso. El susto fue grande.
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